Promotores del copyleft
4, 06 de 2006-06-06 de 2006
Leo en la página de CCOO que la SGAE ha cobrado 3.268,60 euros por la celebración de un evento benéfico organizado para "recaudar fondos para reconstruir los colegios de niños y niñas saharauis en los campamentos de refugiados en Tinduf (Argelia)".
No hace ni seis meses que SGAE, acorralada por las críticas que recibió por cobrar 518 euros a un festival teatral de niños discapacitados celebrado en el pueblo segoviano de Fuentepelayo, aseguró que desde hace dos años no recaudan en actos benéficos y que ese caso había sido fruto de un simple error. Juan Nebreda, director de SGAE de la zona centro, dijo que “si mañana Nike monta un concierto benéfico y destina el dinero a los niños de África, por ejemplo, sí se cobra porque se considera que es una acción publicitaria, pero desde luego no en casos como el del festival de Fuentepelayo”. A no ser que SGAE considere que las intenciones de CCOO son equivalentes a las publicitarias de Nike, estamos ante un nuevo error de la entidad de gestión.
Dice el comunicado de CCOO que "la SGAE no ha ofrecido ningún servicio por el cobro de estos fondos". En realidad, y desde un punto de vista exclusivamente jurídico, el concepto de ese cobro es la autorización que, por ley, ha de obtenerse de SGAE para poder comunicar públicamente obras de su repertorio, incluso cuando esa comunicación al público no se hace con un fin lucrativo. Ante eso se puede, además de pedir las reformas legales que se consideran oportunas, usar música que autorice por adelantado ese tipo de comunicación pública. Las sentencias judiciales que hay hasta ahora, que son ya firmes por no haber sido recurridas por SGAE probablemente para que no sean ratificadas por tribunales superiores, dejan claro que hay vía libre para decantarse por esta posibilidad.
La primera vez que la palabra "copyleft" fue usada en una sentencia judicial, fue en el caso de SGAE contra La Dinamo. Javier de la Cueva, abogado de la segunda, publicó un extracto de la sentencia, que decía: "Admitida la existencia del equipo de música, de la apreciación conjunta de la prueba practicada este órgano judicial llega a la convicción de que la demandada evita la comunicación de obras cuya gestión esté encomendada a la actora, utilizando un repertorio de autores que no tienen cedidos los derechos de explotación a la SGAE, teniendo a su disposición una base de datos al efecto y así lo manifiesta tanto el representante legal de la Asociación como la encargada de la programación, doña Manuela Villa Acosta, lo que es compatible con el carácter alternativo de la Asociación y su integración en el denominado movimiento "copy left". Veinte días después la noticia se repitió. El diario "Hoy" informó que un juez de Badajoz falló a favor de un bar demandado por SGAE, porque el propietario "accedía a música a través de Internet bajo licencia de 'Creative Commons'.
La SGAE es probablemente una de las mayores promotoras de la música con licencias copyleft de este país. El hecho de que sus abogados tengan el procedimiento monitorio demasiado ligero y que los dueños de bares de España tiriten cuando el cartero les trae una carta certificada con acuse de recibo, ha hecho que muchos se vayan con la música a otra parte. Sin anuncios en televisión y sin campañas de concienciación, las ventajas de la música libre son publicitadas por los mismos que la combaten.
Fuente: http://www.filmica.com/david_bravo/
No hace ni seis meses que SGAE, acorralada por las críticas que recibió por cobrar 518 euros a un festival teatral de niños discapacitados celebrado en el pueblo segoviano de Fuentepelayo, aseguró que desde hace dos años no recaudan en actos benéficos y que ese caso había sido fruto de un simple error. Juan Nebreda, director de SGAE de la zona centro, dijo que “si mañana Nike monta un concierto benéfico y destina el dinero a los niños de África, por ejemplo, sí se cobra porque se considera que es una acción publicitaria, pero desde luego no en casos como el del festival de Fuentepelayo”. A no ser que SGAE considere que las intenciones de CCOO son equivalentes a las publicitarias de Nike, estamos ante un nuevo error de la entidad de gestión.
Dice el comunicado de CCOO que "la SGAE no ha ofrecido ningún servicio por el cobro de estos fondos". En realidad, y desde un punto de vista exclusivamente jurídico, el concepto de ese cobro es la autorización que, por ley, ha de obtenerse de SGAE para poder comunicar públicamente obras de su repertorio, incluso cuando esa comunicación al público no se hace con un fin lucrativo. Ante eso se puede, además de pedir las reformas legales que se consideran oportunas, usar música que autorice por adelantado ese tipo de comunicación pública. Las sentencias judiciales que hay hasta ahora, que son ya firmes por no haber sido recurridas por SGAE probablemente para que no sean ratificadas por tribunales superiores, dejan claro que hay vía libre para decantarse por esta posibilidad.
La primera vez que la palabra "copyleft" fue usada en una sentencia judicial, fue en el caso de SGAE contra La Dinamo. Javier de la Cueva, abogado de la segunda, publicó un extracto de la sentencia, que decía: "Admitida la existencia del equipo de música, de la apreciación conjunta de la prueba practicada este órgano judicial llega a la convicción de que la demandada evita la comunicación de obras cuya gestión esté encomendada a la actora, utilizando un repertorio de autores que no tienen cedidos los derechos de explotación a la SGAE, teniendo a su disposición una base de datos al efecto y así lo manifiesta tanto el representante legal de la Asociación como la encargada de la programación, doña Manuela Villa Acosta, lo que es compatible con el carácter alternativo de la Asociación y su integración en el denominado movimiento "copy left". Veinte días después la noticia se repitió. El diario "Hoy" informó que un juez de Badajoz falló a favor de un bar demandado por SGAE, porque el propietario "accedía a música a través de Internet bajo licencia de 'Creative Commons'.
La SGAE es probablemente una de las mayores promotoras de la música con licencias copyleft de este país. El hecho de que sus abogados tengan el procedimiento monitorio demasiado ligero y que los dueños de bares de España tiriten cuando el cartero les trae una carta certificada con acuse de recibo, ha hecho que muchos se vayan con la música a otra parte. Sin anuncios en televisión y sin campañas de concienciación, las ventajas de la música libre son publicitadas por los mismos que la combaten.
Fuente: http://www.filmica.com/david_bravo/